domingo, 18 de septiembre de 2022

POTENCIA DEL PAISAJE

 POTENCIA DEL PAISAJE



Antes que nada agradezco la atención de los presentes y la generosidad de mis maestras, maestros y de mis compañeros durante estos dos años.

Les voy a leer un texto que escribí reflexionando sobre mi camino en mapa mientras reproduzco algunos videos de mis ejercicios en velocidad más lenta de la original. 


El proyecto con el que entré al programa estuvo titulado “el engaño y la magia de las imágenes técnicas” y giraba originalmente en un interés por destruir imágenes, por sacarme la idea de la “imagen técnica” como un objeto que roza la realidad y crear un entendimiento o una simbología propia a partir de los elementos estéticos que yo identificaba como parte de una gráfica digital. Quería dotar de sentido al conjunto de imágenes que había estado trabajando durante años y por otro lado, buscar una salida física para éstas.  O por lo menos eso creo,  soy escéptica de mis recuerdos. Me cuesta trabajo recordar cuáles eran mis ideas y  hasta quién era yo esos momentos pre maestría pre pandemia. No podría jamás haber imaginado todo lo que iba a pasar. 


Cuando comenzamos los ejercicios de definición de proyecto y conceptos comenzaron a descolocarse mis intereses. Empecé a ver demasiado profundo en mis intenciones y me fueron absorbiendo al ser demasiado amplías, casi hasta el punto de paralizarse. Perdí la dimensión y los límites de un, uno,  proyecto y se dispararon cuestionamientos que sólo podía atender desde explicaciones más cercanas a lo teórico y lo cerebral y cada vez más lejos de la práctica. El planteamiento de un problema para ser resuelto desde la práctica artística me pareció una cosa muy extraña. Hasta ese momento había estado trabajando sin distinguir entre una etapa y otra, solo como un continuo fluir sin estructuras definibles. 


Yo quería convivir con personas nuevas, habitar otro lugar de trabajar e imprimir mis imágenes. Como en cualquier viaje las cosas nunca salen como uno planea. Ninguna de estas intenciones se logró como se hubiera pensado pero tuvieron una conclusión interesante cada una a su modo. Nos conocimos, los que nos hemos acompañado en este camino, de la manera más extraña y torpe, aún  así construímos nuevos lugares para habitar. Un espacio para compartir, a pesar de todo. Viendo a través de las ventanas de otros. Así nos conocimos. Curiosamente, en un punto de la maestría me centré en lo afectivo de las experiencias en la Red. En cómo se da la comunicación, como se experimenta la vida online, que se pierde y que se gana en el proceso de comunicación con sus múltiples maneras de expresarse. 


Quizá fue la vida virtual la que me hizo olvidarme del interés por sacar mis imágenes al mundo físico. Sentí que era una oportunidad para explorar la Red de una manera más consciente, sin embargo con nuestra mudanza colectiva al mundo digital mi necesidad por trabajar dentro de Internet parecía absurda. Aún así pensaba en cómo intervenir ese espacio para destruirlo, para revelar lo qué hay detrás. Pensaba en los dispositivos que mueven y guían nuestro existir. Yo quería construir un “mundo” donde esto fuera evidente. Como si la realidad se rasgara ante nosotros como papel de regalo. Pensaba en un espacio que pudiese ser inmersivo y lleno de errores, sin embargo esta estrategia no hacía coherencia con mi trabajo. tenía y sigo teniendo una necesidad por crear si con aparatos y reflexionando desde la tecnología pero con un enfoque hacia las imágenes pobres, el equipo obsoleto, las funciones básicas y la programación sencilla, y aquello que creía era un interés estético en realidad se trataba de una postura política. Creo que nuestro andar dentro de las redes debe desacelerarse, detenernos un poco y admirar dónde estamos. En nuestros tiempos, los datos es decir la información es a la vez nuestra fuerza y nuestra debilidad a la hora de percibir lo que nos rodea. 


Así fue que quise crear un espacio donde estas distorsiones, errores, existieran no en la estética sino en las narrativas. Programé un sitio web que se centraba en contar uno de mis sueños, uno recurrente sobre un paisaje, que remite al lugar donde crecí, en un enfrentamiento del mar, el fuego y el desierto. Al ir construyendo este espacio que combinaba imagen y texto se fueron desencadenando otros cuestionamientos sobre las posibilidades narrativas entre estos elementos. Reflexione sobre el código como imagen y el código como texto, la unión de estas dos y cada una por separado.Mostrar el código. De allí surgieron un montón de dudas interesantes y sobre todo se me desveló el paisaje como la pulsión de todas mis imágenes. Entendí el espacio digital, el espacio de los sueños y el mundo físico como  espacios posibles para la aparición de un paisaje. Cualquier lugar habitable y lleno de afectos tiene la capacidad de convertirse en paisaje.


En ese proceso fue surgiendo en mí una reflexión diferente sobre mi entendimiento del tiempo. Por eso los videos lentos. Dentro de las artes digitales parecería que siempre se está compitiendo con el tiempo, tratando de alcanzarlo o resistiéndose a él. Por mi parte, empecé a entender el tiempo de una manera diferente que estoy segura tendrá una repercusión en mi práctica más adelante. Considero que en el -hacer, estas inquietudes sobre el pasado y el futuro no existen, en el momento no existe casi nada. Muchas veces pensamos que como después pasó, el ahora no es.. Pero nos olvidamos que nos encontramos en un continuo estar y que el presente es justo este instante. Somos coautores de este momento, de esta inmensidad a la que llamamos mundo, asombrados siempre ante la existencia del otro. 


En un momento muy afortunado pude trabajar con la colaboración de los otros, desde una multiplicidad de voces. En el ejercicio de exposición dentro de la tallera. A partir de un dispositivo sencillo, un programa web y el flujo propio de la red, se pudieron detonar mensajes colectivos que de cierta forma anunciaban un sentir generacional. Logré encontrar sentido, lo digo entre comillas porque es un sentido demasiado personal, pero encontré conexiones más orgánicas de lo que creía dentro de mi trabajo con código. 


Me quedo con mucho pero sobre todo con una revolución en mi cabeza que revolvió mis intereses y fueron cayendo lentamente acomodándose en lugares diferentes a los de antes. Logré crear estrategias propias de trabajo a partir de observar las de mis compañeros y maestros. Debo mencionar que paralelamente al desarrollo de mi proyecto dentro el programa, mi práctica con pintura se iba nutriendo con las conclusiones y reflexiones que lograba alcanzar día con día. Cuando nada me estaba haciendo sentido me refugié en la pintura. Por primera vez en los años que lleva mi producción siento que estos dos intereses que he visto tan lejanos empiezan a tocarse.  Aún no puedo definirlo completamente pero en este esfuerzo por entenderme a mí misma he alcanzado a ver un hilo entre mis obsesiones. Estoy logrando desamarrarme de mis visiones del estudio de los medios como unidades aisladas y entendiendo que una búsqueda artística tiene la capacidad y la bondad de posarse aquí y allá, de ir y regresar entre pasos parecidos a soluciones pero que en realidad son nuevos problemas que nos alientan a seguir. 


Ahora pienso más en imágenes que vienen combinadas desde esos espacios que se crean entre los sueños y pixeles y sé que no es necesario trabajar desde allí para pensar en ellos. Después de todo, refuerzo mi intención de seguir trabajando imagen digital porque he entendido que el aspecto pictórico es lo que más me interesa. Quiero pintar con la computadora. Me interesa hacer imágenes que inventen mundos y que puedan navegar entre sus diferentes materialidades. Podría decir con destello de calidad quizás momentánea que me interesa el paisaje, me refiero a,  la combinación de estos espacios afectivos, los digitales llenos de datos, los sueños repletos de sin sentido, los imaginados o deseados, y este el mundo físico y -verdadero- y nuestras experiencias dentro de ellos. 

Quizá ahora ya estaría lista para comenzar mi investigación dentro de mapa y empezaría con un ¿cómo convertimos un lugar en paisaje?


miércoles, 3 de agosto de 2022

Sobre el viaje a NYC con la Colección CIAC

 Viéndome a mí misma viendo Nueva York.

Carolina Villanueva



Recientemente tuve la fortuna de ser invitada a un viaje de formación y estudio por parte de la colección CIAC. 


El viaje se realizó en la ciudad de Nueva York, al ser ésta obviamente un lugar relevante dentro del circuito del arte. Desde el inicio, la propuesta se acompañó de sesiones de taller para articular la experiencia grupal del viaje, en la cual reflexionamos sobre el sentido de esta travesía. Me puso a darle vueltas en la cabeza a lo que representa dicha ciudad desde nuestro contexto. Inevitablemente, me llevó a cuestionar la intención de viajar hacía ese lugar, a pensar qué veríamos allá, a quiénes, desde qué circunstancias. Aunque el objetivo del viaje es el estudio del arte y ése sea lo más importante aquí, el hecho de que fuera un viaje a Nueva York me inquietaba por varias razones; en los últimos años me he adentrado cada vez más en la reflexión sobre la resignificación de las maneras de hacer arte, entendiendo mi contexto, ser mujer en México y lo que eso significa. Cómo crear desde allí y escapar de los moldes dictados no sólo en el arte y en las estrategias de trabajo, sino también en el pensamiento y las maneras de vivir. Si estoy intentando hablar desde el margen tengohay que vivirlo. En ese sentido, desde hace tiempodesde hace muchos años yo no tenía la intención de viajar a EEUU y, mi Visa había estado vencida desde hace diez años. La misión para renovar mi visa, con todos trámites y sus dificultades derivadas de estar viviendo en medio de una pandemia, me parecía casi una casi traición a míi misma. Fue una especie de dilema emocional, por un lado la oportunidad de viajar y reflexionar en grupo a partir de las piezas que pudiéramos ver resultaba súper atractiva y por otra un cuestionamiento hacía el camino que nos lleva a admirar a ciertos personajes, situaciones y espacios como la idea del trabajo bien hecho, del reconocimiento y del éxito. Y así hice ese viaje, queriendo siempre ignorar lo que implica pensar en Nueva York siendo una artista mexicana de poca trayectoria.  


El viaje se realizó en la ciudad de Nueva York, al ser ésta obviamente un lugar relevante dentro del circuito del arte. Desde el inicio, la propuesta se acompañó de sesiones de taller para articular la experiencia grupal del viaje, en la cual reflexionamos sobre el sentido de esta travesía. Me puso a darle vueltas en la cabeza a lo que representa dicha ciudad desde nuestro contexto. Inevitablemente, me llevó a cuestionar la intención de viajar hacía ese lugar, a pensar qué veríamos allá, a quiénes, desde qué circunstancias. Aunque el objetivo del viaje es el estudio del arte y ése sea lo más importante aquí, el hecho de que fuera un viaje a Nueva York me inquietaba por varias razones; en los últimos años me he adentrado cada vez más ena la reflexión sobre la resignificación de las maneras de hacer arte, entendiendo mi contexto, ser mujer en méxico y lo que eso significa. Cómo crear desde allí y escapar de los moldes dictados no sólo en el arte y en las estrategias de trabajo, sino también en el pensamiento y las maneras de vivir. Si estoy intentando hablar desde el margen tengohay que vivirlo. En ese sentido, desde hace tiempodesde hace muchos años yo no tenía la intención de viajar a EEUU y, mi Visa había estado vencida desde hace diez años. La misión para renovar mi visa, con todos trámites y sus dificultades derivadas de estar viviendo en medio de una pandemia, me parecía casi una casi traición a míi misma. Fue una especie de dilema emocional, por un lado la oportunidad de viajar y reflexionar en grupo a partir de las piezas que pudiéramos ver resultaba súper atractiva y por otra un cuestionamiento hacía el camino que nos lleva a admirar a ciertos personajes, situaciones y espacios como la idea del trabajo bien hecho, del reconocimiento y del éxito. Y así hice ese viaje, queriendo siempre ignorar lo que implica pensar en Nueva York siendo una artista mexicana de poca trayectoria.  


Y así hice ese viaje, queriendo siempre ignorar lo que implica pensar en Nueva York siendo una artista mexicana de poca trayectoria. 


Una ciudad llena de mitos y anécdotas sobre los grandes del arte problematizando toda mi visión y mi propósito en este andar. Ver esos laberintos de acero de Richard Serra o las piezas expuestas en Dia Beacon con producciones impresionantes, pintura en grandísimos formatos que no cabrían en mi estudio, me recuerdan una situación económica diferente, -por supuesto que la idea del éxito financiero se pervierte si lo colocamos como nuestro único objeto de deseo-, aun así me parece difícil de  olvidar. Quizá la comparación es para nosotros como humanos inevitable, y como humanos que aspiran a algo, al éxito -que ahora se traduce en encontrar cómo sobrevivir esta pesada responsabilidad llamada vida- de disfrutar lo que se vive y llegar a la realización personal.  Sí, la validación y el sentido es personal, pero la sociedad tiene parámetros que definen lo que es exitoso y lo que no. Resulta significativamente más complicado no dudar sobre una misma cuando dentro de nuestro campo se nos mide en currículum, en títulos, becas y premios.  Nuestra profesión es competitiva, llena de desigualdades, con disparidades inmensas entre esfuerzos y recompensas., Pocos se llevan el botín (el invisible título de “buen artista”) dejando a los demás observando un terreno de juego que no es el mismo para todos. Para que unos triunfen, otros deben perder y los que triunfan se convierten en los genios, de quienes debemos aprender y los que nos guían en el hacer. 



Definitivamente, el mundo del arte en Nueva York pone a prueba la decisión, intención y la fuerza interna de unao, del sentido y del propósito de la propia producción. Es difícil ignorar ideas que han sido puestas allí por otros y que parece que dictan nuestro camino ¿Cómo no dejarse influenciar por esos impresionantes museos, la pulcritud de esas vitrinas y el valor económico y cultural de esas piezas? Escribo, “el mundo del arte neoyorkino” porque no podría decir que conocí Nueva York, fue sólo un fragmento de todo lo que significa ese lugar. Conocí todo desde el escaparate, siempre con los ojos bien abiertos como queriendo capturar todo al paso, como lo hicimos desde la pantalla meses antes del viaje. Imposible adentrarse más en tan poco tiempo y con nuestra ocupada agenda de visitas a museos y espacios, la barrera imaginaria estuvo allí siempre. Eran capas de información, unas sobre otras, conviviendo al mismo tiempo. La visión que tengo de ese lugar se ha construído en pedacitos por las vivencias, interpretaciones y los ojos de otros y por mi yo de aquellos días entre mayo y junio. Aunque yo ya había estado allá y volví a estarlo no conocí nunca Nueva York y pensaba mientras caminaba esas calles en el espíritu de la ciudad que ha ido cambiando y acompañando a sus navegantes. 


A partir de estas reflexiones es que mi bitácora de viaje resulta en una serie de visiones,  imágenes de diferente procedencia hablando en un sentido técnico pero también afectivo, que ofrecen el panorama que se ha compuesto en mi mente a partir de la exploración a distancia y en presencia de esta ciudad. 


Las capas de imágenes que acompañan estas letras suponen capas de realidad, capas de conocimiento, o ambas como antifaces de todo lo que hay detrás de aquellos símbolos, y dan vida a un espacio completamente corrompido por mi subjetividad:, un paisaje. Buscar un paisaje de aquella ciudad fue un viaje entre la investigación previa al visitar el lugar y los días cuando estuve realmente allí. Desde casa y simultáneamente desde el Internet, me moví entre modelados 3D construidos por desconocidos, naveguée las cartografía sintéticas de Google Maps. Siempre recolectando imágenes al paso. Desde mis imágenes más internas y confusas reimaginando la historia de la Historia del cine que cada año cuento a mis alumnxs en clase. Recordando los días que estuve allá esa vez, la forma de las escaleras por fuera de las casas, las calles rayadas, la vista desde el tren cruzando el río camino a New Jersey. Ya en la ciudad intenté caminar por los espacios más antiguos de Nueva York e intentar recrear en mi mente la visión de aquellos que vivían allí antes, siempre me obsesionan las temporalidades. Caminé por la calle 1 Broad St, la calle que intersecta, Pearl Street, que me interesaba especialmente por ser la primera con alumbrado eléctrico. Como si se pudiera volver al principio como en un tablero de juego en la tierra de Lenape. Dentro del Museo de los Nativos Americanos me encontré entre una estética que sentí acogedoramente familiar conocí un concepto que resuena con la primera inquietud que describo en este texto, el valor de algo en un sentido que va más allá de lo financiero aunque lo implica pero también representa otros valores. El wampum, un cinturón de piedritas que también me puso a pensar la práctica actual con NFTs.


Esta búsqueda intenta reflejarse en la mezcla de momentos que marcan este camino. En mi composición se integran una capa de mis fotografías de película, que me parecen relevantes por la cantidad de tiempo y concentración que requiere conseguir la imagen, otra capa con fotografías hechas desde el celular tomadas específicamente para compartir en Internet. Una capa de texto encontrado en la calle, graffiti, protesta o saludo. Una más de  pintura de paisaje americano de la escuela de Hudson River, una de mis primeras referencias para imaginar un paisaje de aquel espacio, me interesé mucho por los arcoiris entre cielos morados y rosas que aparecen en los cuadros de Edwin Church y Albert Bierstadt; me parecieron algo más cercano al escenario del paisaje digital de una película de ciencia ficción que a lo que vi de real en aquel lugar. Ese boceto de mi imaginación trata en su composición de reflejar ese choque de visiones que pueden convivir integrándose a destiempo pero que de cierta forma en evidenciar sus diferencias pueden surgir preguntas amplias, específicas o quizá solo recuerdos por el juego simbólico y el lenguaje universal de nuestras experiencias, 


Respecto al mundo físico de la naturaleza el mar era como es el mar, el cielo y el Sol eran como son el cielo y el Sol. Después del trabajo insaciable que es la observación ¿Qué vemos frente a esas capas y capas de información? Las veladuras se vuelven tan luminosas funcionaran como una pantalla o un espejo ¿Qué se encuentra allí? Nuestro reflejo.


En el estanque de mi reflejo reconocí mi estudio y algunas respuestas para preguntas hasta ese momento desconocidas, como curiosamente, el reflejo del agua en aquel cuadro de Turner en el cuarto 20 “British Landscape” de la Frick Collection donde afortunadamente no permitían la toma de fotografías lo cual me provocó más ganas de no olvidar esa visión única. El deseo de ver más es una sensación impresionante. Ví un destello de fuego en un cuadro de la serie The progress of Love de Fragonard, los apuntes de composiciones y estudios de Lee Lozano reflejadas en la densidad de las formas que pinta, el tiempo de Nam June Paik hecho un avión de metal que colgaba del cubo blanco. El juego entre el 2D y 3D de tantas piezas, la combinación de colores, texturas, patrones, materiales. En el Museo de Historia Natural, una exposición de gemas y piedras preciosas que brillaban más que una pantalla y que atraía con la fuerza de mil mosquitos. 


Podría decir que a partir de esos días mi hambre de ver sigue fuerte pero ahora estoy concentrándome eninternado sóolo ver para adentro, en un intento por digerir todo este enredo de imágenes que relato. Definitivamente, los ojos son una prueba para ver más allá de ellos.  La vida es un milagro colaborativo y probablemente sólo estemos existiendo en el sueño del otro. El reto es ir navegando el momento, considerarse creador de todo a tu alrededor y explotar la ficción. Nos podemos enfocar en los propios ritmos de vida, nuestros avances y retrocesos o tendría que decir nuestros ires y venires, intentando que cualquier lugar sea propicio para un despliegue de autoconocimiento. En ese sentido sería fundamental vivir atendiendo el presente, sin buscar una garantía de nuestro destino sino abrir espacios para que la vida suceda frente a la fugacidad de nuestros tiempos, encontrar un punto donde se teja lo real, lo imaginario y lo deseado.


domingo, 19 de junio de 2022

El arte está sucediendo todo el tiempo

 El arte está sucediendo todo el tiempo



Imaginar futuros es difícil, es de hecho una de las principales causas de la famosa ansiedad que ataca a diestra y siniestra todos los días. “Cada día menos futuro”, es lo que escuchamos, lo que vemos, se filtra en nuestros pensamientos y marca cada una de nuestras acciones. ¿De qué sirve seguir para encontrarse con un futuro desfavorecedor? Cada día menos agua, cada día más muertas. Estamos esperando el fin de la crueldad que cada vez se aleja más.  Aún así, tenemos la misión de sobrevivir y ya involucrados en el juego, queremos ganar. Mañana comienzo la novela. Mañana, mañana. La que no posterga, persigue el futuro como si pudiera ganarle. Queremos llegar antes del futuro para estar preparados, abrir caminos, ser originales, únicos, innovadores. En un ambiente como el nuestro parece que destacar entre los demás es el único remedio. Esa necesidad por ser especiales, por ofrecer algo nuevo, nunca antes pensado, es quizá la manera más traumática de acercarse al arte. Sé con certeza que lo es en lo que se refiere a una producción con medios tecnológicos ya que sus técnicas y estéticas se camuflan con las del mercado.. 


La historia nos ha enseñado la vida como un camino hacia el progreso, ahora sabemos que no es así. No existen las mentes únicas y geniales, ninguna persona sola ha logrado cambiar el mundo, la propia intención de hacerlo ofrecería una experiencia tormentosa. Sin embargo  preguntas cómo ¿hacía donde va el arte? ¿Cómo puedo desde mi producción sumar a las reflexiones que me interesan? Y ya más personal ¿sirve de algo lo que yo hago? están siempre circulando en la cabeza de los que creamos y los que trabajamos desde el  arte. Sin embargo, considero que en el propio hacer, estas inquietudes sobre el pasado y el futuro no existen, en el momento no existe casi nada. Muchas veces pensamos que como después pasó, el ahora no es.. Pero lo que no entendemos es que nos encontramos en un continuo estar y que el presente es justo este instante. Somos coautores de este momento, de esta inmensidad a la que llamamos mundo, asombrados siempre ante la existencia del otro. El arte está sucediendo todo el tiempo. 

Vivir en una civilización cada vez más digital, enfocada en los números y en los datos,  nos aleja  y nos deja descolocadas. La información tan exacta se vuelve abstracta y nos sobrepasa. En la necesidad de llegar a  verdad mediante la razón se dejan relaciones abstractas fuera y nos alejamos más de la verdad.  La verdad, es decir, la búsqueda y el encuentro personal, se puede alcanzar siempre agreguemos la reflexión sobre el tiempo en nuestras prácticas. Las cosas que requieren atención y tiempo son las que nos acercan a nosotros mismos. Se encuentra la intención mientras se construye.

La vida es una oportunidad para mostrar lo emocionante que esa experiencia de encuentro interno puede ser. Las cosas, la materia, son una prueba para nuestra curiosidad, los ojos son una prueba para ver más allá de ellos.  Pensamos que estamos cautivos de nuestras circunstancias, pero no es así, la vida es un milagro colaborativo, debemos darnos cuenta que somos el sueño del otro. El reto es ir navegando el momento, considerarse creador de todo a tu alrededor y vivir la ficción en pos de explorar todas las posibilidades y las sensaciones de esa conexión directa con la conciencia. 

 

 


sábado, 14 de mayo de 2022

domingo, 1 de mayo de 2022

jueves, 14 de abril de 2022

hermosa vida

 Los grandes avances se dieron por un sueño. El hombre tuvo un sueño que le impulsó a observar el universo de mejor manera; lo puso en práctica y empezó a construir todo aquello que inspiró su mente. En otros acontecimientos, sintió que alguien le transmite sus deseos; que le habla,alguien más grande que sus propios deseos, sueños, sentimientos o anhelos más íntimos, es decir, le habla alguien distinto y superior a él -Dios. Recurre al conocimiento de lo trascendental, de lo lejano, de lo desconocido por la naturaleza humana. La perspectiva religiosa de las culturas, es el trascender de la naturaleza humana para descubrir un mundo mejor; él se comunica con lo sagrado, lo divino y puede recibir de Dios los proyectos para hacer desarrollar el mundo.


Un poeta (…) no tiene por función sentir, o experimentar el estado poético: esto es un asunto privado. Tiene por función crearlo en los otros (Variété, 1321).

lunes, 21 de marzo de 2022

CIBERFEMINISMO:

 CIBERFEMINISMO:

El ciberespacio y la Internet como medio en el que supuestamente existía la ausencia de construcciones sociales como género y diferencia sexual,

 

 

¿Por qué las mujeres nos hemos apropiado del espacio digital?

 

Marie Shelly, 1818, porque entendemos la vida, tenemos intuición, Inteligencia artificial

Ada Byron, 1830s, trabajo codificación para la máquina de Babbage 

Anna Atkins, 1840s, cianotipia

Fotografía como hobbie a finales del siglo XIX permitida al género femenino

Alice Guy, 1900s, narrativa con el cinematógrafo, Las consecuencias del feminismo 1906

Lee Miller 1920 solarización, 

 

 

¿Qué libros o artículos o conceptos ( y de qué autoras)  les parecen importantes para pensar en el fenómeno de la poesía y la ciberpresencia de mujeres.?

 

El glitch, manifiesto de Legacy Russell

Olia lialina my boyfriend came back from war

-Cornelia Sollfrank 

 

Women creators of Latin American electronic literature: a geographical overview* Nohelia Mezaa a University of Leeds,

 

 

Selección de piezas





Eugenia Prado (Chile, 1962), Hembros 2004


  • EL CUERPO


“Hembros: Novela en Movimiento” propuesta que amplía  los soportes habituales de un texto, hacia nuevos lenguajes, Esto es teatro/novela: una actriz y su potencia, un entorno de máquinas dispuestas y adecuadas, trazos escénicos que exploran una mente determinada por la interacción de las máquinas, usando los medios productivos en su estado actual de acumulación y saturación.


“Tratamos de capturar las novísimas fuerzas que hoy están modelando una nueva psiquis, mente, cuerpo y que el “estado de las cosas y las palabras” contienen. “




CAIN / colectivo de artes integradas, se originó como un colectivo en que artistas de reconocida trayectoria y con vasta experiencia en sus disciplinas se unieron para crear y desarrollar este innovador montaje, 



 Nuestros temas son: 

la interfase cuerpo-máquina,

 el flujo de las identidades en construcción

la sexualidad en tanto decodificación irreversible

el aterrador panorama de la crisis global de un capitalismo necesariamente en fuga hacia los límites de la cultura y el lenguaje.




  • LO AFECTIVO

Carolina Lopez Jimenez de Colombia, Retratos vivos de mamá 2015



My boyfriend came back from the war podría definirse como "una historia sobre el amor y la soledad." ¿Una historia interactiva sobre el amor y la soledad? Es difícil de responder ya que más que a una historia se parece a un monólogo y esto refuerza la sensación de soledad. Soledad que por otra parte, a diferencia de otras disciplinas artísticas, es lo que caracteriza lo literario, y lo podemos ver tanto en el usuario de la web como en el lector de un libro. Un monólogo que parece jugar con la tensión entre la confesión pública y la experiencia privada.


Mi pieza de carta de amor coordinada por Monica Nepote



  • POSTURA POLITICA


El proyecto de Cornelia Sollfrank se llamó “EXTENSION FEMALE” que consistió en crear a más de doscientas Net.artistas internacionales, Sollfrank se preocupó en crear nombres de mujeres, darles distintas nacionalidades (que en su totalidad fueron siete), direcciones de correo electrónico, números de teléfonos; consiguiendo así para cada una de estas “artistas fantasmas” una clave de acceso para la competencia. La forma en que los proyectos fueron creados con un programa en una computadora que mezcló los datos de personas encontradas por Internet y así fue como las “participantes” de EXTENSION tenían toda la información necesaria para entrar en el concurso. Un punto relevante para la creación de “FEMALE EXTENSION” era que debido a la gran cantidad de “concursantes mujeres tuviera mayor oportunidad de ganar alguno de los tres lugares a apremiar en el concurso(por cierto que con este proyecto Sollfrank utiliza el Internet como material y objeto). Uno de los hechos más llamativos es que el mismo día de la publicación de los lugares de EXTENSION, Cornelia Sollfrank revela el gran secreto de FEMALE EXTENSION, que ella es quien está detrás de estas doscientas mujeres que aunque eran la mayoría del total de participantes, los ganadores fueron tres hombres.




REFLEXIONES FINALES





Sandy Stone, pensadora transexual dedicada al estudio de la historia del ciberespacio, del deseo y del cuerpo virtual escribió "Will the Real Body Please Stand Up?" (1991)5​ un ensayo que ayudó a formular las claves para los debates contemporáneos sobre la situación del cuerpo en las comunidades virtuales. Stone defiende la idea de que, en realidad, los sistemas binarios tipo naturaleza/cultura tienen una función lógica como "estrategia para mantener las fronteras con fines políticos y económicos, y por tanto para generar significados"3